miércoles, 14 de septiembre de 2011

Con chocolate todo se lleva mejor.


Otra vez la vuelta a la rutina. A volver a despertarme una mañana tras otra con la canción de "She" de Charles Aznavour, a vestirme medio dormida y salir corriendo de casa para no perder el autobus. A volver a ver a la gente, que al fin y al cabo es lo único bueno que tiene. Y así a punto de acabar echo la vista atrás y me doy cuenta de que hay demasiadas cosas que debería de haber hecho y que al final he ido dejando pasar. Este año no me he comido ningún helado de esos que están recubiertos de confetis de colorines, ni he ido a la playa, ni tampoco al parque de atracciones. También quería haberme comprado un vestido largo para pasear por las tardes, y creo que a final de curso dije que me pondría a hacer uno o dos ejercicios de matemáticas cada día.

Un famoso músico dijo una vez que la vida es aquello que pasa mientras nosotros hacemos planes... y quizás tenga demasiada razón, quizás deberíamos dejar de hacer planes de vez en cuando y simplemente pensar ¿qué quiero hacer ahora?, y hacerlo. A veces me pregunto si la gente se para a pensar en si esta viviendo su vida como cree que debe vivirla o como la quiere vivir. Deberíamos tirar más de los impulsos y menos de la razón, y dejar el mañana empiezo a... y hacerlo ya mismo, dejar de pensar en como va a ser el futuro y vivir el momento y... ¿sabes lo que debería hacer yo ahora mismo? Debería ponerme los pantalones rotos, la camiseta que me compre el viernes en Massimo Dutti y el pañuelo rojo de flores y bajar a la estación a coger un tren, e irme a la playa antes de que se acaben del todo las vacaciones.

1 comentario:

  1. me ha gustado mucho tu entrada :)
    pasate http://porsiempreasulado.blogspot.com/

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