sábado, 5 de noviembre de 2011

Walking around the life.



Buenos días otoño, me levanto tarde y mal como siempre y salgo a la calle con mis converse que pisan las hojas amarillas que tapan el suelo de la entrada de casa.
Las mañanas siguen pasando como siempre sin preocuparse de si a mi no me da tiempo de desayunar o de hacerme bien la coleta. quizás esté demasiado perdida aquí dentro. Para encontrarme hace falta mirar detrás de libros, cuadernos, bolis y miles de garabatos pintados en cualquier rincón. Demasiadas cosas que estudiar, demasiadas fórmulas, demasiadas ganas de tirarlo todo por la ventana :)
Y sin embargo solo me hacen falta un par de canciones de esas que habré escuchado más de cien y de doscientas veces, un buen vaso de leche con miel y una película para seguir improvisando la vida poco a poco y a otra cosa mariposa.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Home, swet home.




Un autobus amarillo. Delante de "mi casa americana" hay un autobus amarillo de esos que salen en Los Simpsons y que van casa por casa hasta llegar al colegio. Las casas tienen su garaje y su patio trasero, la gente sale con el coche a comprar el cafe del desayuno, esta a punto de nevar y yo estoy a miles de kilometros de mi abrigo de borregito y de la sopa caliente de mi madre.
Aqui todo es como estar en una pelicula, a veces incluso me olvido de que no es todo una ilusion y que no tengo un guion que seguir, y entonces me cuesta mas seguir improvisando. No me acabo de acostumbrar a cenar a las cinco de la tarde y a tanta fast-food, pero me encantan los supermercados llenos de todas las clases de comida que existen, la costumbre de estar siempre descalzo en casas ajenas y los mocasines de piel que lleva todo el mundo haga el tiempo que haga. Pero aun asi hay ratos en los que me siento como fuera de lugar.
A veces pienso si no sera verdad que todas las personas tenemos un lugar en el mundo, un lugar en el que nos sentimos como en casa pase lo que pase y en el que dejamos un pedacito de nosotros cada vez que nos vamos a otro lado. Les echo de menos, demasiado. Echo de menos hablar de nuestras bobadas y pasar horas sentados en el suelo sin hacer nada, y poder contarle a alguien todo lo que se me pasa por la cabeza sin tener que pensar antes lo que voy a decir. Quiero volver, pero no quiero irme. Quiero que vuelva a hacer calor pero me encanta el frio. A veces ya no se ni lo que quiero y otras estoy totalmente decidida. Sera que soy bipolar o a lo mejor que estar tan lejos de casa me afecta demasiado.
Desde Buffalo y con un teclado sin "enie" de Espania :)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Con chocolate todo se lleva mejor.


Otra vez la vuelta a la rutina. A volver a despertarme una mañana tras otra con la canción de "She" de Charles Aznavour, a vestirme medio dormida y salir corriendo de casa para no perder el autobus. A volver a ver a la gente, que al fin y al cabo es lo único bueno que tiene. Y así a punto de acabar echo la vista atrás y me doy cuenta de que hay demasiadas cosas que debería de haber hecho y que al final he ido dejando pasar. Este año no me he comido ningún helado de esos que están recubiertos de confetis de colorines, ni he ido a la playa, ni tampoco al parque de atracciones. También quería haberme comprado un vestido largo para pasear por las tardes, y creo que a final de curso dije que me pondría a hacer uno o dos ejercicios de matemáticas cada día.

Un famoso músico dijo una vez que la vida es aquello que pasa mientras nosotros hacemos planes... y quizás tenga demasiada razón, quizás deberíamos dejar de hacer planes de vez en cuando y simplemente pensar ¿qué quiero hacer ahora?, y hacerlo. A veces me pregunto si la gente se para a pensar en si esta viviendo su vida como cree que debe vivirla o como la quiere vivir. Deberíamos tirar más de los impulsos y menos de la razón, y dejar el mañana empiezo a... y hacerlo ya mismo, dejar de pensar en como va a ser el futuro y vivir el momento y... ¿sabes lo que debería hacer yo ahora mismo? Debería ponerme los pantalones rotos, la camiseta que me compre el viernes en Massimo Dutti y el pañuelo rojo de flores y bajar a la estación a coger un tren, e irme a la playa antes de que se acaben del todo las vacaciones.

martes, 17 de mayo de 2011

Olas.


El mar... el mar hace guapa a cualquier persona. Cuando era pequeña mi abuela solía decirme que la apariencia de las cosas solo dependían del paisaje en el que las miraras. Y la verdad es que las cosas se ven mucho más claras cerca el mar, quizás por que la sensación de ser infinito hace que les reste importancia a todo lo que te pueda estar pasando por la cabeza.
Y a mi me están pasando muchas cosas por la cabeza, y lo peor es que, estúpidamente, no se sin son buenas o malas. No se si me están indicando algo o simplemente son otra piedra más en el camino, aunque a veces, solo a veces, algunas piedras vienen con unas reglas no escritas, como las del parchís... vuelve al principio, esperas tres turnos y vuelves a empezar de cero.
Lo que daría yo por estar ahora mismo sentada en la arena... viendo como van y vienen las olas. Así a lo mejor sería capaz de aclararme por fin. Dejaría que la corriente se llevara todas mis ideas, metidas en una botella de cristal con una nota dentro para quien las encontrase en la que pusiera: "sé feliz con ellas y si las resuelves enhorabuena, a mi no me han dado más que problemas". A cambio me llevaría el sonido de las olas, para escucharlo cada vez que me apetezca y evitar volver a sentirme tan perdida en medio de la nada.



El problema es que no se como hacerlo... alguien sabe como se meten las ideas en una botella de cristal?






sábado, 7 de mayo de 2011

Las princesas de hoy en dia.


Ella es una de esas chicas a las que le encanta estar fuera de casa, donde sea. Odia sentirse encerrada y pasarse la tardes mirando una pantalla como tanta gente. Prefiere sentarse aunque sea en un tejado a ver la vida pasar.

Le encanta salir a pasear sola por el campo, sentir que puede irse a donde quiera y dejarlo todo atrás, marcharse cuando le apetezca, aunque luego nunca lo llegue a hacer. Adora sentarse delante de las ventanas a ver el paisaje y viajar.

No sabe vivir sin la compañia de la gente, sin esas tardes sentada en la terraza de un bar con sus amigos sin hablar de nada en particular o improvisando sus vidas. Necesita contar cada cosa que le pasa y escuchar todo lo que les ocurre a los demás.

Es una verdadera adicta a la moda, pero a la suya propia; y esta constantemente buscando nuevas formas de combinar su nueva camiseta para que no parezca la misma que se compró. Cuando va por la calle se dedica a mirar como va la gente y saca ideas que luego mezcla en su cabeza creando verdaderas obras de arte.

También cree en el amor. Es de las poca persionas que hoy en dia siguen creyendo en ese amor que te hace sentir todo el dia en las nubes y que dura para siempre.

Y reflexionar, también reflexiona mucho, normalmente a la vez que habla con otras personas. Aunque la verdad es que cambia de opinión más que de zapatos (y nunca lleva lo mismo dos días seguidos). Es de ese tipo de personas que cada dia tienen una opinión distinta respecto de algo, aunque siempre están totalmente seguras de ella.

Dice las cosas según se le pasan por la cabeza, y una vez que las ha soltado ya las piensa. le encanta Joaquín Sabina, quizás por ello hizo suya la frase: siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta.

Al teclado la morena de la cuarta fila con acceso VIP. Sean felices.

domingo, 10 de abril de 2011

Por mi y por todos mis compañeros.


Después de tanto tiempo y aún me sigo pregunando como puedes cogerle tanto cariño a alguien en tan poco tiempo. Como puede ser porsible que en tan solo siete dias sientas que has estado siempre al lado de alguien y que no seas capaz de acordarte de lo que había qe hacer para vivir sin ella.
Aunque nos separe un océano y miles de kilometros para mi sigue siendo como si aún estuvierais aqui... y seis meses son demasiado tiempo para esperar a que podamos volver a vernos. Porque han sido siete dias increibles en los que me he vuelto a sentir como una enana. Siete dias de arriba a abajo sin parar, agotados, pero que no cambiaria por nada del mundo.

domingo, 13 de marzo de 2011

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Si piensas que todo el mundo esta contra ti, recuerda que los aviones se elevan contra el viento.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Alejandro.


Un año. Y aunqe dicen que el tiempo cura las heridas yo siento que cada dia me duele un poco mas.
A veces siento esas ganas de llorar, de romper algo, de gritar... esa rabia que sientes cuando te quitan algo de repente, sins darte ni siquiera la posibilidad de despedirte de él. Solo llegas un dia y ya no esta, y puede que no vuelva... y de repente todo te da igual, y sientes que si en ese mismo instante se te cayera el mundo encima no te importaría, porque tampoco tienes ya nada por lo que luchar. Pero sigues adelante, no se como ni porque, pero sigues; un dia, y otro, y otro mas... y a veces te olvidas y eres feliz, pero en el fondo hay algo que no te deja estar tranquila. Porque aunque se curen las heridas siempre queda alguna cicatriz, recordandote... recordando que cuando te fuiste te llevaste un paedazo de mi corazon, y que ya nada va a poder llenar ese hueco.
Te quiero.

martes, 4 de enero de 2011

Myself

Tumbarse en la cama mirando el reloj, como pasa cada segundo, cada minuto… a veces es lo unico que consigue que no te vengas abajo, que no lo dejes todo tirado a medio hacer y te vayas lejos, muy lejos.
Es increíble como a veces algo que no dura mas qe unos minutos puede traer tantas consecuencias, buenas o malas. No te arrepientes, o si… no lo se es complicado. Por una parte desearías que no hubiera pasado pero por otra sabes que te estarías preguntando por que no lo hiciste. Es el momento de hacer cosas de las que te puedas arrepentir, pero aun así duele. No sabes como sentirte, que hacer… y solo te dedicas a mirar como pasa el tiempo.