domingo, 31 de octubre de 2010

29-10-1994



Técnicamente, la amistad (del latín micus; amigo, que deriva de amore, amar) es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida.

La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. La verdadera amistad dura toda la vida.

Puede haber relaciones amistosas donde intervienen una persona y un ser de otra especie, es el caso del perro; a éste último se le conoce como «el mejor amigo del hombre». También se puede dar la amistad incluso entre dos o más animales de especies distintas.

Lo que viene a ser

1- Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

2- Merced, favor.

3- Afinidad, conexión entre cosas.

4- Pacto amistoso entre dos o más personas.

5- Deseo o gana de algo.

6- Personas con las que se tiene amistad.

Pero aún así faltan cosas, como por ejemplo que la amistad es haber estado desde siempre con alguien y aun así no cansarte de verlo cada mañana, es ser feliz simplemente pasando las horas sentados en un banco del jardín diciendo las mayores jilipoyeces del mundo, es inventarte poesías para una estatua; es un sinónimo de locura, alienación demencia , enajenación esquizofrenia, manía, paranoia, psicosis, trastorno ceguera, delirio, ebriedad ,exaltaciónfrenesíofuscación, disparate, excentricidadimprudencia e insensatez; es contemplar todas y cada una de las bobadas de una persona y no reírte de ella, sino con ella; es aguantar a alguien dándote la vara todo el santo día y aun así seguir queriéndola, es perdonárselo todo siempre simplemente por que no quieres perderla, es tener secretos juntas que no sabe nadie más, es confiar en alguien ciegamente, es tener tantas historias que contar de vuestro tiempo juntas que no te entren ni en mil billones de cuadernos…

Creo que no existe una definición exacta de lo que es la amistad, así que es inútil buscar, pero supongo que siempre podremos crear la nuestra propia.

domingo, 10 de octubre de 2010

De esto va la vida.



Definitivamente el amor y yo no nos llevamos bien… es una relación un tanto complicada, yo a el no le gusto y el a mi no me cae especialmente bien así que nos evitamos mutuamente. Me la ha jugado demasiadas veces como para que vuelva a creer en él. Me ha enseñado que es inútil tener esperanzas en algo que sabes que no va a pasar, y seguir creyendo en eso como si creyeras en una historia inventada por ti misma, es como seguir sin darte por vencido cuando ya has perdido el partido.

¿Que si esto es así desde siempre?
No lo se, digamos que nos hemos ido distanciando con el tiempo, aunque nunca hemos sido grandes amigos. Supongo que cuando pones toda tu confianza en alguien y luego te traiciona, la siguiente vez no te fías tanto, y cada vez te cuesta mas confiar en él, hasta que llega un punto en el que sería la última persona en la que creerías.
Bueno pues algo así me ha pasado a mí con el amor. Se podría decir que nos hemos enfadado. Probablemente, si fuera posible encontrármelo por la calle ambos miraríamos hacia otro lado, fingiendo que no nos hemos visto. Quizás halla maneras de solucionarlo, o quizás no… personalmente yo no pienso ser la que dé el primer paso para arreglarlo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Rutinas



La mira, y Ella a Él, fijamente, durante unos segundos. Luego se van acercando, mientras Ella se coloca bien la falda y el comprueba que el cinturón esta bien colocado, disimuladamente, abriéndose paso entre toda la gente que hay en el bar, sin dejar de mirarse el uno al otro.
-Hola
-hola
-que ojos más bonitos tienes
-gracias
-¿qué bebes?
-Vodka con limón, ¿tú?
-Ballantines, con coca-cola
-¿puedo probar?
-por supuesto

Ella coge el vaso y le da un trago, pone su boca en el mismo lugar donde antes ha estado la boca de Él, que solo unos instantes después se encuentra junto a la de Ella.
Salen fuera, agarrados de la mano; lejos del bar, de la música, de la gente…

Mientras caminan hacia su casa Ella lo mira de arriba abajo, es guapo, y esos pantalones le favorece mucho, sobre todo en el culo; viste bien, para que negarlo y además hay que reconocer que Ella ha bebido alguna copa de más.
-¿Tienes frío?
-Un poco
-Toma mi chaqueta anda, que te vas a poner mala

Y lo dice como si fuera a volver a verla, como si de verdad se fuera a enterar de si ella se pone mala o no, como si fuera a preocuparse de ir a comprar paracetamol si al día siguiente a Ella le duele la cabeza.
Mientras Él se quita la chaqueta para dársela, aprovecha y acerca sus labios a los de Ella.

La besa. Se besan. Desde lejos hasta puede parecer una historia sacada de un cuento de hadas. Dos enamorados besándose en un portal, antes de subir a casa de uno de ellos para terminar la noche alejados del resto del mundo. Pero no lo es, solo es una de esas historias que se repiten todos los días y en todos los lugares.

Ella sabe que solo será una más, que lo verá mañana por la calle y probablemente ni la saludará, que con el tiempo olvidará su cara, su sabor, y esa noche. Pero aún así se deja llevar, porque en el fondo eso es lo que quiere esa noche, esa es la clase de historia que quiere poder contar, una de esas historias de amor que duran solo unas horas, lo que tarda en amanecer… pero en las que se siente todo. Esas historias que al día siguiente no se recuerdan o se finge no recordar. Historias que antes de empezar ya tienen escrito el final.